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Una apuesta para evolucionar la Psicología jurídica en el país

2017-10-27

Nuevas metodologías, propuestas, investigaciones y desafíos profesionales en el ámbito de la psicología jurídica se revelarán en el III Congreso Nacional de Psicología Forense

Compartir conocimiento y poner sobre la mesa los desafíos actuales en el campo de la psicología jurídica es la gran apuesta del III Congreso Nacional de Psicología Jurídica, organizado por la Universidad Nacional de Colombia. 

Este evento, que se realizará del 9 al 11 de noviembre, recoge las principales líneas de actuación del Psicólogo Jurídico y disciplinas forenses. Y llega para socializar y revelar los desarrollos recientes en la materia, sobre todo aquellos “que permiten hacer frente a los retos que Colombia tiene en implementación de justicia, teniendo como escenario el marco de un posacuerdo”.

El Congreso en esta tercera versión abrió sus puertas a otras universidades como la U. Konrad Lorenz, U. Santo Tomás, U. Católica que decidieron apoyar su realización como organizadores. E incluso instituciones como la Universidad Simón Bolívar, Los Libertadores, la Fundación Universitaria de San Gil (UNISANGIL), el  Colegio Colombiano de Psicólogos y la Asociación de Facultades de Psicología (ASCOFAPSI), están apoyando el evento. 

Durante esta jornada académica en la que no solo se incluirán conferencistas de talla internacional sino reconocidos profesionales del ámbito nacional, se abordarán ocho ejes temáticos, entre los que se tiene: psicología forense, psicología penitenciaria, neuropsicología forense, víctimas victimización y conflicto, criminología, psicología del tránsito y la seguridad vial, psicología militar y policial e interdisciplinariedad en el ejercicio forense. 

José Ignacio Ruiz Pérez, profesor asociado del departamento de psicología de la Universidad Nacional a cargo del Laboratorio de Psicología Jurídica, cuenta que para este Congreso han tratado de cubrir una gran variedad de temas relacionados a la psicología jurídica. “La psicología jurídica es una disciplina realmente conformada por subdisciplinas todas con aplicaciones realmente importantes en la vida pública”, explicó Ruiz.

Por lo que el Congreso ofrecerá diferentes aproximaciones como la aplicación de los conocimientos y técnicas psicológicas a la comprensión y a la contribución para que “la justicia práctica sea más eficaz,  en entender las causas del comportamiento de las personas involucradas en una situación judicial, el comportamiento del delincuente. Pero también esas otras áreas de conflictos entre particulares que la justicia entra a tratar de ayudar como casos de divorcio, litigios por la custodia de hijos, contratos, testamentos y ámbitos que la ciudadanía tiene yo creo que muy cerca de ella o le preocupa, y que están relacionadas con el ámbito penitenciario y a riesgo de reincidencia de las personas que están condenadas o privadas de la libertad”, señaló. 

Ante la variedad de temas que se abordarán durante este evento el docente recomendó, para empezar, aquellos relacionados con la psicología del testimonio aplicada a casos de fraude, dentro del que se presentarán los desarrollos realizados en Colombia al respecto y sobre los cuales no se han empezado a trabajar ni siquiera en otros países latinoamericanos. 

El docente también destacó como imperdible las intervenciones relacionadas con la psicología de la seguridad vial, un tema que preocupa a nivel mundial incluso a entidades como la OMS. Sobre este tema, señala el docente, se presentarán trabajos de vanguardia “sobre el crimen de la seguridad vial. Hoy en día muchos de los accidentes viales podrían prevenirse y evitarse si la psicología en la seguridad vial se aplicara”.  

Otro punto a destacar serán las conferencias dedicadas a la psicología del testimonio con enfoques actuales de evaluación del testimonio en casos de abuso sexual infantil, entre otras aplicaciones. Tendremos “expertos internacionales en esos temas en los que en Colombia todavía estamos anclados a procedimientos ineficaces, no tanto por la pericia de los profesionales o de las entidades judiciales sino por la sobrecarga de trabajo que tienen y que, en últimas, sí están poco desfasados con relación a propuestas más actuales para evaluación de estos ámbitos”, señaló Ruiz.

Adicionalmente, se aboradarán temas relacionados con los desafíos que existen en Colombia en temas del ámbito penitenciario, como las propuestas de alivio de desahacinamiento, en donde considera que las ciencias humanas -psicología, antropología forense, entre otros-   pueden aportar de forma trascendental al pronosticar el comportamiento de la persona una vez esta esté en libertad. 

“La ciudadanía pide a los académicos, pero sobre todo a los políticos, que le proteja. Sabemos que las medidas judiciales con relación a cierta lógica jurídica, de cumplir una parte de la condena, pues son importantes y además muy relacionadas con un marco de estado de derecho en donde hay que proteger los derechos humanos de las personas detenidas. Pero una persona puede cumplir con  criterios jurídicos que marca la ley y aun así puede que el riesgo desde el punto de vista de evaluación psicojurídica de cometer un nuevo delito (reincidir) sea alto”, comentó Ruiz. 

Ruiz subraya que este Congreso pretende por ello formar a través de la revisión de procedimientos actuales de evaluación en diferentes áreas. Busca así mismo formar en mejores procedimientos, mejores herramientas en las diferentes áreas en las que tiene injerencia el psicólogo. Así como el abordar otras temáticas sobre las que talvez no se había pensado que la psicología tiene injerencia, tales como la seguridad vial y la lucha contra el fraude.   

“No podemos permitirnos el lujo de guiarnos en la práctica judicial, unos u otros, por el sentido común o generar sin ningún tipo de test o técnica estructurada un concepto que tiene implicaciones para las vidas de las personas. Debemos mejorar los procedimientos de evaluación que hay en este momento para la población reclusa, por ejemplo”, dijo. 

'Debemos recuperar la credibilidad'

Por su parte, Olga Lucía Valencia Casallas -psicóloga con maestría y doctorado en Psicología Clínica, Legal, y Forense de la Universidad Complutense de Madrid, quien se desempeña como directora de la Especialización en Psicología Forense de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz -una de las universidades organizadoras del Congreso-  recomienda tener bajo el radar en esta oportunidad la socialización del trabajo realizado por la Konrad desde las iniciativas de los semilleros hasta la experiencia desde las evaluaciones forenses. 

Un imperdible, cuenta, será la presentación de una investigación, que se ha trabajado desde hace varios años, en la que se aborda un análisis sobre la forma en la que se realizan los interrogatorios y contrainterrogatorios a los niños en las audiencias de juicio oral, investigación realizada por la Dra. Paola Rocío Bustos y la entrevistada.

En la investigación, explicó Valencia,  “se tuvieron en cuenta todas las preguntas que se hicieron en cierto número de audiencias por parte de fiscales, defensores y jueces a niños que fueron como testigos a juicio oral y lo que se evaluó -tomando como base el código penal, el código de procedimiento penal, la ley de infancia y adolescencia y la ley del psicólogo- fue qué tanto nos estamos acercando o alejando de lo que la regla dice que se debe tener en cuenta para entrevistar niños niñas y adolescentes”. 

Esta línea investigativa nació de la mano de la Doctora Carolina Gutiérrez de Piñeros cuyo interés era el evaluar la calidad de las entrevistas realizadas a niños, niñas y adolescentes (NNA) y  si el sistema se aleja de la norma al realizar los interrogatorios. Dicha tesis finalmente se fue comprobando en la investigación determinando, entre otros aspectos, que  aunque en la teoría se dice que las preguntas no deben ser especulativas, directivas, repetitivas en muchas ocasiones sí son formuladas así por parte de entes judiciales. Además la teoría muestra que tampoco “se debería generar victimización secundaria, pero se genera”, dice Valencia.

Por ello, el mensaje que se quiere dejar con este aporte de la Konrad es el fomentar aún más la capacitación para que este tipo de situaciones no sigan ocurriendo, “para mostrar evidencia, para que los psicólogos forenses nos entrenemos en esta campo tan específico como es, los niños, niñas y adolescentes. Podría pensarse que un error o dos no es tan relevante en una sola audiencia pero cuando unes todas las audiencias o las que se recogieron te das cuenta que los errores se siguen repitiendo  y que el único  afectado es el NNA, y esto nos preocupa mucho”, dijo Valencia.

Olga Lucía Valencia como docente quiso destacar de igual forma la importancia de que se den este tipo de eventos, como lo es el III Congreso Nacional de Psicología Jurídica, y el segundo seminario Internacional de Atención Psicosocial en un escenario de Post acuerdos pues permiten encontrar puntos comunes para los psicólogos en su accionar profesional como peritos. Recordando que incluso se enfrentan a desafíos comunes como la falta de valor que, en ocasiones, tienen como profesionales en las audiencias:

“El impacto que tiene el perito en los fallos que emiten los jueces es bajo, hay pocos estudios sobre eso, pero es bajo. Vemos que el juez escucha a los testigos pero al final él no los tiene en cuenta a todos, o las sentencias no incluyen los elementos psicológicos que se aportaron en el juicio oral. Son temas que hay que investigar, no sé si es que o no nos ven preparados o ellos no conocen la relevancia del perito, no sé si hay realmente un trabajo interdisciplinario para poder adoptar diferentes conocimientos y fallar”, subrayó Valencia.

Preocupación que también quieren poner sobre la mesa durante el Congreso, sobre todo señalando la pérdida de credibilidad que se ha generado en algunos contextos en los psicólogos jurídicos como peritos debido a diferentes causas.

“Se ha perdido credibilidad porque, por un lado, se dice que el perito no es serio, que las metodologías no son objetivas o no son claras, que no están entrenados en oratoria o en el peor de los casos porque no tienen suficiente ética y se dejan comprar, un hecho que es terrible. Sí, hay  peritos que cometen errores muy fuertes que sabemos que por dinero han cambiado su concepto y que eso daña no solo la psicología, sino el rol de las profesiones forenses en general. Lo que hay que tener en cuenta es que los realmente afectados son las víctimas o los victimarios”,  dice Valencia.

Al respecto esta experta destaca que deben existir esfuerzos de todas las partes y subraya de nuevo la responsabilidad que tienen con la población con la que trabajan, “creo que desde cada facultad de psicología, nos preocupa este tema, que se demerite la imagen del profesional, que el rol no sea valorado, creo que en términos de lo forense de la mala praxis es una preocupación de todos”, comentó Valencia. Esta es una oportunidad para reivindicar de cierta forma la profesión “la iniciativa de la Universidad Nacional es importante, porque más que ir a mostrar un poco lo que hacemos creo que tenemos una gran preocupación por el rol del perito y del psicólogo jurídico”.

Para finalizar, José Ignacio Ruiz Pérez, docente de la Nacional, quiso concluir que este Congreso es un esfuerzo honesto de gestión y cooperación para traer al país personajes destacados en el área y reiteró que busca “fundamentalmente contribuir a la capacitación de las personas que se interesan en la psicología forense y jurídica. Esperamos hacerlo mejor que en años anteriores y esperamos que sirva de plataforma para congresos sucesivos. La invitación es no solo para que asistan sino a aplicar las herramientas que vean útiles en este congreso”, concluyó. 

 

Si desea inscribirse en el evento como participante lo puede hacer en este link.

 

Redacción Huella Forense

*Huella Forense es uno de los patrocinadores del evento así como ASIAF, uno de nuestros aliados estratégicos. 

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