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106 compañías no reportaron implementación de programas de ética contra soborno transnacional

2017-09-15

Esta semana la Superintendencia de Sociedades abrió pliego de cargos contra las compañías que no reportaron haber implementado internamente un programa de ética contra el soborno trasnacional.

Según la entidad es una exigencia que se estableció en la Ley 1778 de 2016 y para ello la Supersociedades había ya estipulado unas fechas límite de cumplimiento.

La medida que tomó la Superintendencia afecta a grandes empresas entre las que se encuentran 62 fábricas, 26 constructoras de obras civiles, 7 laboratorios farmacéuticos, 4 firmas del sector minero energético y 3 empresas de tecnología.

“Estamos comprometidos a fondo en la lucha contra la corrupción transnacional y con el cumplimiento de las nuevas normas antisoborno. En consecuencia, la Superintendencia de Sociedades adelanta una estricta vigilancia para velar por la transparencia de las sociedades colombianas en el extranjero”, dijo el superintendente de sociedades Francisco Reyes Villamizar.

Ahora, las compañías deberán explicar en la etapa de descargos por qué no han cumplido con la norma y adjuntar las pruebas que justifiquen sus afirmaciones.

Hasta el momento, de acuerdo con datos de la Delegatura de Asuntos Económicos y Contables de la Supersociedades, unas 317 sociedades (58 por ciento) cumplieron con la implementación del programa de ética empresarial, mientras que 108 empresas (22 por cientos) diseñaron el programa pero no lo han puesto en marcha y 106 (20 por ciento) incumplieron el requerimiento. 

“Las compañías que incumplieron con este requisito no sólo se enfrentan a posibles multas sino que están dando un mensaje muy negativo frente a su compromiso con la transparencia”, agregó Reyes.  

¿Por qué implementar el programa de ética contra el soborno?

Huella Forense consultó sobre este tema al experto en riesgos de Global Forensic Auditing (GFA), Carlos Andrés Gómez, quien señaló la importancia de que las compañías empiecen aplicar estos programas con la seriedad que merece.

Para empezar, Gómez recordó que actualmente la ética empresarial se está viendo afectada por hechos de corrupción, fraude y soborno, entre otros. Por lo que para blindarse, dice, es necesario que las empresas den ese primer paso hacia la construcción de un programa de ética empresarial o programa anticorrupción. Un programa “en donde se definan claramente las posibles acciones que todo empleado puede y no puede realizar, desde la dirección hasta los niveles más bajos de la empresa”, comentó Gómez.

El implementar un programa de ética empresarial, explica, permite fortalecer las políticas internas que la empresa puede tener creadas, sus códigos de ética, códigos de buen gobierno corporativo o manuales de gestión de riesgos. “Lo que permite que la empresa hable un mismo lenguaje en términos de ética, corrupción y soborno”, dijo.

De acuerdo con el experto, para la implementación de estos programas es aconsejable el apoyo profesional y especializado en temas de ética, corrupción y soborno. Y agregó que estos deben  ser manejados  y desarrollados bajo “un enfoque de riesgo, con el fin de poder identificar esas posibles fallas o falencias” que existan en la compañía.

Como lo señaló la Superintendencia de Sociedades las empresas que están obligadas a implementar el programa de ética empresarial y no lo han hecho se enfrentan a posibles multas económicas pero también corren otro tipo de riesgos. “Cualquier empresa puede verse afectada, involucrada o inmersa en un tema de ética, corrupción o soborno, trayendo a la empresa riesgos reputacionales en donde se puede ver afectada la imagen de la misma así como su prestigio y buen nombre en el mercado”, señaló Gómez.

Otros riesgos que este experto advierte son: los legales, que se derivan del incumplimiento a la aplicación de las normas; riesgos financieros producto de sanciones por parte de los entes de control o pérdidas económicas que posiblemente tenga la empresa por efectos en la disminución de sus ventas, difícil acceso a los productos que puede comercializar debido en ocasiones a la pérdida de proveedores que deciden hacerse a un lado y no tener más relación con la empresa.

Los obligados a implementar el programa de ética empresarial

De acuerdo con Supersociedades son 531 empresas las que están obligadas a implementar un programa de ética empresarial que incluya “los principales compromisos de la organización para la prevención del soborno”.

Se trata de empresas con activos e ingresos superiores a los 75.000 salarios mínimos legales vigentes y una planta de al menos 1.000 empleados. Estas pertenecen a los sectores: industria, tecnologías de la información, infraestructura, farmacéutico y minero energético.

Según la entidad la Delegatura de Asuntos Económicos y Contables de la Superintendencia de Sociedades adelantó durante el último mes “jornadas conjuntas con 120 empresarios acerca del riesgo de no implementar el código de ética empresarial y de la importancia de la prevención del soborno”.

 

*Foto: Supersociedades

Redacción Huella Forense

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