Cargando...

Tras los pasos del delincuente de cuello blanco

2017-04-18

Aunque no existe una sola caracterización para definir a un delincuente de cuello blanco, sí se puede hablar de ciertas características y trastornos relacionados con su comportamiento delincuencial.

Huella Forense, habló sobre este tema con Olga Lucía Valencia Casallas, psicóloga de la Universidad Católica de Colombia, con maestría en Psicología Clínica, Legal y Forense de la Universidad Complutense de Madrid, y candidata a Ph. D. en la misma universidad. 
Sobre el tema, Valencia señaló que es importante aclarar que la expresión perfil, aunque es muy utilizada, incluso en la literatura relacionada, es incorrecta si queremos emplearla en el campo de los delincuentes de cuello blanco. 

“La perfilación criminal es una técnica de la investigación criminal que se dedica a la explicación de las posibles causas y origen de un delito, con el trabajo de un grupo de personas con enfoque interdisciplinario, quienes realizan una investigación para poder descubrir el autor del delito, su ubicación, etc, pero sobre todo para hacer una pronta investigación que permita prevenir la ocurrencia de futuros delitos con el mismo modo operandi. En este ámbito, es muy conocido el caso de la perfilación criminal del coronel Aldana, que asesinó a su esposa y distribuyó los restos de ella en diferentes sitios en las afueras de la ciudad de Ibagué”, comenta Valencia.

Es por esto que en las ciencias de la salud, específicamente la psicología y la psiquiatría, el término correcto es caracterización; esto se refiere a las características de un agresor intrafamiliar, o las de un homicida, o las de un delincuente de cuello blanco, etc, y es solicitada por abogados en diferentes etapas del proceso penal.  

“En el caso de los delincuentes de cuello blanco (…) lo que hacemos, en las ciencias de la salud, es mirar qué características tiene esta persona, que son factores de riesgo o, lo contrario, factores de protección, que nos permitan hacer una hipótesis para poder, en el futuro, decir si era probable que esta persona cometiera o no el delito”, explicó. 

La literatura ha señalado varias características que son factores de riesgo, dice Valencia, en el caso de los agresores sexuales existen escalas que tienen hasta 20 factores; por ejemplo, si la persona fue abusada, maltratada en su niñez, si tiene enfermedad asociada con deterioro de las relaciones íntimas, etc.

Ocurre lo mismo en el caso de los delitos de cuello blanco, sobre los cuales también se hablaría de características, “por eso se llaman caracterizaciones psicológicas o psicopatológicas”. De acuerdo con la docente –que dicta clases en la especialización de Psicología Forense, en la Konrad Lorenz Fundación Universitaria–, Paul Babiak y Robert D. Hare, autores del libro Snakes on Suits que han trabajado el tema del delito de cuello blanco, señalan puntos importantes al respecto. 

Por un lado, recuerda que Hare fue quien estableció la escala de la psicopatía, una escala que ya está validada para Colombia, sobre la cual se establecen 20 características. 
Aclara al respecto que sobre este tipo de delitos no se habla de perfiles sino de trastornos, como por ejemplo el trastorno psicopático (psicopatía) que se refiere al típico delincuente que además de tener el afecto plano y poca empatía, comete delitos violentos, y por otro lado, el psicópata que roba en las empresas, denominado “el delincuente de cuello blanco”. 

“Usualmente el delincuente que uno llama delincuente de cuello blanco es psicópata, pero no todos los delincuentes de cuello blanco son psicópatas. Es decir, yo puedo tener este tipo de delincuente que comete el delito, pero que en algunos casos, no tiene todas las características para ser un psicópata, por lo cual podría tener por ejemplo, características de un trastorno narcisista de la personalidad”, señaló la experta.

Algunas características de los delincuentes de cuello blanco

En este sentido, entre los trastornos más asociados con los delitos de cuello blanco, de acuerdo con la experta, se tiene al psicopático –que es el que predomina en los gerentes, en los gobernantes, en los alcaldes, “es lo que en algunos casos encontramos en la realidad Colombiana”–, así como al trastorno antisocial, narcisista de la personalidad y evitativo. 

Para empezar, según explicó la experta, se tiene al psicopático, que presenta un afecto plano, una de sus principales características: no siente nada de nada, ni por nadie, “como Garavito que tú lo ves y te das cuenta de que no tiene manifestaciones afectivas”, dijo. Además son manipuladores; en el caso de las empresas los delincuentes de cuello blanco con esta característica quieren parecer buenas personas, y de acuerdo con la experta son aquellos sobre los que uno exclama cuando cometen el delito: ‘¿él fue el que se robó toda la plata?, ¡pero si parecía buena persona!, debido a que sorprenden por sus actos. Usualmente el delincuente de cuello blanco con psicopatía es la persona que en las empresas parece ser perfecta, buen padre, buen jefe, con un coeficiente intelectual (CI) altísimo, muy caballeroso, cordial, entre otros.  

“Los psicópatas son manipuladores, envuelven a la víctima, aparentemente siguen las reglas, son encantadores, tienen grandiosidad, egocentrismo. La manipulación va dentro de esto (…) y son los que más cometen este tipo de delitos”, aclaró Valencia.   

En segundo lugar, está el trastorno paranoide, otro de los que puede llegar a tener un delincuente de cuello blanco. La persona que presenta este tipo de trastorno, contrario a lo que la gente cree, siente desconfianza total hacia todas las personas, “No es solo el imaginario de la persona que cree que es perseguida por la calle o en los lugares públicos”, apunta Valencia. En ellos se encuentra que, “desconfían del compañero, de la mujer, de los hijos, de su secretaria, entonces desconfía tanto de todo el mundo que terminan ejerciendo un amplio control para que nadie los robe o les haga daño”, agregó.  

Aunque explica que hay gente que puede tener rasgos paranoides hay otras personas que tienen el trastorno paranoide de la personalidad completo. Algunas de las características de este trastorno son: desconfianza en los otros, siempre se leen segundas intenciones en los otros y esa persona cree que le van hacer daño; presentan no solo celotipia hacia la pareja, sino hacia otras personas.

De acuerdo con la psicóloga forense, del trastorno paranoide no hay los mayores índices de delitos, pero aunque casi no se habla de este, en la práctica sí se encuentran personas con estas características. La experta comenta que para llegar a una conclusión en este campo es primordial que los profesionales analicen a fondo los casos, los tipos de trastorno y no dejarse llevar por la primera hipótesis. 

“Se deben mirar las características de la psicopatía y comparar, eso es lo que hace un perito, no se deja llevar por la primera hipótesis”, resaltó Valencia. 

La docente señala que si, por ejemplo, se revisa el caso del fallecido presidente Hugo Chávez, desde las características básicas de Robert Hare, no se está hablando de un psicópata. Agrega que aunque probablemente esta persona no era del todo empática, si se identificaba en la observación rápida de su comportamiento, tendencia narcisista, esta última, característica propia de los psicópatas, pero que no es exclusiva de estos.

El trastorno narcisista hace parte del trastorno psicopático, aunque Valencia aclara que “un psicópata es narcisista, pero alguien puede ser narcisista y tener un afecto normal, ya que el narcisista siempre quiere que lo elogien y no puede perder el control, se puede enojar. Lo que comparte el narcisista con el psicópata es que no piensa en el otro, pueden robar al otro con una facilidad impresionante, roban y no sienten nada”, explicó.

Al respecto recordó el caso de una señora que robó 6.000’000.000 millones de pesos a una entidad del estado, se trataba de una secretaria. En este caso, dijo, aunque es claro que hubo un concierto para delinquir, es ella la que afronta el delito. “Hablamos de una mujer de 24-25 años que se salta todos los controles de la entidad (seguro con ayuda de un tercero), y cuando se le hace la entrevista, no muestra el más mínimo arrepentimiento. Ni siquiera cuando se le pregunta ¿qué piensa de las víctimas que no recibieron ese dinero? ¿Qué piensa de los afectados? Ella responde: ‘Yo también vivo sola y tengo un montón de necesidades y soy madre soltera (…)’. Ellos no son capaces de pensar en el otro, esa es la característica”, recordó Valencia. 

Valencia subraya además que dos puntos que diferencian al psicópata de las otras tendencias de personalidad es que este tiene afecto plano y poca empatía. Lo que permite establecer que una persona con un trastorno, que se robó una suma grande de dinero de alguna empresa, puede ser fría, como el narciso, sin necesidad de ser un psicópata, esto si muestra verdaderos signos de arrepentimiento sobre lo que hizo y manifiesta que quiere devolver la plata. 

Por último, según Valencia, se tienen incluso personas con trastorno evitativo, el cual, explica, es el que habla de aquella persona que no es capaz de confrontar, no soluciona, no toma decisiones, y  no muestra autonomía en las diferentes áreas o aspectos de su vida, sino que siempre está pendiente de lo que el otro pueda opinar para actuar.

“Entonces, si tú eres el jefe y le dices a una persona (con estas características) que firme un documento falso, esa persona a pesar de ser consciente de la ilegalidad del acto, no va a ser capaz de decir “no lo hago” o “no firmo”… se deja llevar, sabe que está mal y sufre porque no es capaz de tener una posición ante el otro. Saben que están robando a alguien, o se están robado la plata de la empresa, pero no son capaces de confrontar; es un trastorno, les cuesta cambiar”.

De acuerdo con Valencia, hay personas con pena privativa, cuya condición asociada es un trastorno evitativo de la personalidad. Estas personas, son las elegidas por las que tienen tendencia psicopática, ya que estos, debido a su manipulación, eligen a personas vulnerables para llevar a cabo el delito. Las personas evitativas usualmente “no han tomado decisiones desde la infancia, en la adolescencia, no confrontan, no hacen sentir su punto de vista y ante figuras de autoridad no son capaces de decir “no”. Es por esto que están asociados en algunos casos con delitos de fraude, y hacen parte del “complot de fraude” porque el psicópata siempre necesita que alguien sumiso le ayude y le permita llegar a la meta. Cuando llegan las autoridades, el psicópata es el que queda libre y el evitativo se va para la cárcel”, reveló.  

Delincuente de cuello blanco: ¿nace o se hace?

De acuerdo con la psicóloga no se ha comprobado que los trastornos se deban por completo a temas genéticos, aunque existen algunos estudios sobre este tema.

Por otro lado, señala que, hay correlaciones entre ciertas características de la infancia y algunos trastornos, en el caso de los psicópatas está claro que este trastorno no se debe al maltrato infantil.  De ser así, señala Valencia, Colombia tendría un porcentaje alto de psicocopatía.

 “Esos niños golpeados, en la mayoría de las ocasiones, describen en la adultez que aman a sus padres, les tienen respeto, los cuidan y señalan que el maltrato se debía a que “la letra con sangre entra” y que por esto actualmente son personas de bien. Cuando hay maltrato de todas maneras se está teniendo una interacción con el padre o la madre o el adulto cuidador; entonces, de ser así, se desarrolla en el niño cualquier emoción, así sea dolorosa; el individuo siente rabia, miedo, ansiedad, depresión, y ante estas emociones, tiene pensamientos asociados con ellas. Por ejemplo, lo culpo de todo lo que me pasa, la culpa es mía, la vida es injusta, etc”, explicó. 

Valencia agrega al respecto que en los psicópatas las variables predisponentes están asociadas con situaciones de abandono extremo, por ejemplo, la persona que para castigar al niño, “acostumbra dejarlo encerrado en un baño por días completos, o la persona que tiene pocos recursos y, por el trabajo, no da, en ninguna oportunidad, muestras de afecto a su o sus hijos. Ante esto, un niño que no recibe ningún afecto, no desarrolla el mismo. Esos niños, puede que no todos sean psicópatas, pero van a ser menos afectuosos que los que han tenido cariño, e incluso, los que recibieron alguna interacción, así fuera empujones, regaños etc. Así no te peguen o te griten, tú peleas con un adulto, y en esta interacción se desarrollan todo tipo de emociones y afectos, y esto genera impacto en el cerebro”.

La experta, explica que en la psicopatía existe una falta de comunicación funcional, y señala que no se trata solo de un problema estructural. Hay una relación entre el cerebro pensante, donde se desarrolla el intelecto, y el cerebro emocional que queda en la base del cerebro (en el sistema límbico). 

“Lo que se ha encontrado en los cerebros de psicópatas y los estudios que se han hecho, sobre todo de Robert Hare, es que hay diferencias en la función porque si mi cerebro no desarrolla interacciones con afecto, hay un riesgo de desarrollar la psicopatía (…) por eso es que el haber pasado por muchos hogares de protección, del país que sea, sin haber recibido afecto, está asociado con el desarrollo de un trastorno psicopático, aunque este sea solo un factor de riesgo”, dijo Valencia. 

Frente a esto, Valencia señala que cuando alguien comete un delito económico, es posible que, de tener un trastorno, este esté relacionado con el abandono, pero asociado a que hay una ambición. Según explica, para los psicólogos y psiquiatras forenses sí existen variables históricas que predisponen a la persona a tener este tipo de trastornos, pero son variables de abandono, maltrato, negligencia, de no dar al niño lo básico para sobrevivir, lo que hace que cualquiera que hubiera podido morir en esas condiciones sobreviva, pero el riesgo es desarrollar la psicopatía.

Entones ¿quién puede ser un delincuente de cuello blanco?

No es tan fácil identificar a un delincuente de cuello blanco, cualquier persona del común no podría hacerlo, ni siquiera a partir del abordaje que presentamos; es claro que se requiere a un profesional experto en el tema.

Valencia aclara que no existe una sola caracterización, no hay un solo trastorno de la personalidad asociado, aunque la mayoría sean psicópatas de cuello blanco. Y explica que para para desarrollar un trastorno de la personalidad se tienen que vivir esos eventos mencionados antes de los 7 años.  

“Tiene que haber abandono antes de los 7 años, porque luego de esa edad, el cerebro cumple el tiempo de desarrollo y luego de esta, ya no hay manera de cambiarlo; (…) los trastornos aparecen antes de los 18 años, tienen que desarrollarse en la infancia y primera adolescencia. Una persona normal o aparentemente normal hasta los 15 años no puede desarrollar psicopatía porque sufrió abandono, esto ya no sería un trastorno de la personalidad, esto se genera en la infancia”, subrayó.  

Sin embargo, sí se puede hablar de ciertas características que podrían ‘delatar’ a los delincuentes de cuello blanco, aquí Valencia vuelve a recordar algunas de las mencionadas: una persona con un coeficiente intelectual alto, un persona que tiene completamente bloqueadas sus emociones (afecto plano), no son empáticos, no se puede poner en el lugar de los otros y características de narcicismo. 

Valencia comentó que en las empresas se habla de un perfil de delincuentes de cuello blanco como el de Bernard Madoff, quien fue presidente y fundador de una de las firmas más importantes de inversión con su nombre, en Estados Unidos, pero que defraudó a entidades bancarias, grupos de inversión, fundaciones y organizaciones caritativas, entre otros. Por el fraude, que llevó a cabo por unas dos décadas, le dieron 150 años de prisión y en una entrevista con un medio estadounidense, The New York Magazine, señaló no sentir arrepentimiento por los actos cometidos o de los daños causados: “(...) Que se jodan mis víctimas (...) eran avaras y estúpidas, (...) fue una pesadilla para mí (…) he cargado con ellos durante 20 años y ahora estoy encerrado por otros 150”, dijo Madoff en su momento al medio mencionado. 

Este tipo de delincuentes como Madoff, señala Valencia, son completamente narcisistas, piensan que nunca se van a caer y que tienen el poder. Presentan otras características como que a veces son impulsivos, tratan muy mal a la gente, son irresponsables, no piensan en las consecuencias ni propias ni para los otros y puede que dentro de su historial hayan cometido muchos delitos.  

¿Cómo blindar a una empresa frente a este riesgo?

Valencia señala que en el campo empresarial, para prevenir este tipo de delitos financieros, debería existir el apoyo de personas expertas en psicopatología forense. Debe estar enfocada en prevenir que las empresas contraten ciertos perfiles. Y aunque diversas compañías sí ven en estos profesionales una oportunidad para prevenir delitos financieros, la experta señala que en el ámbito político y estatal no se les toma muy en serio.  

“En la política deberían existir este tipo de profesionales, y en general psicólogos y psiquiatras, que identifiquen personas que pueden ser un riesgo para su función con el Estado”, dijo.

 

Lucía Jiménez
Redacción Huella Forense

Síguenos en: